Destierros y libertad de expresión en Cuba

La Seguridad del Estado ha creado un nuevo mito urbano: los amantes que deben marcharse de Cuba por sus posiciones de consciencia: Hamlet Lavastida, arrestado antes del 11J, por razones que nunca estuvieron completamente claras y Katherine Bisquet, activista, ella misma en prisión domiciliaria sin proceso judicial. Han tenido ambos que marcharse del país, o asumir los rigores de la separación y la prisión política… Yo también hubiera partido. ¿Es posible hacer de la soberanía nacional un estandarte ante todas las críticas y, a la vez, tener cercenada profundamente la libertad de expresión en todo el país? ¿Puede realmente ejercerse la soberanía sin libertad de expresión…? Este caso reciente de dos jóvenes talentosos y críticos siendo expulsados del país en que nacieron, no será olvidado pronto. No porque el gobierno haya decidido políticamente que sería la medida impuesta…, contra toda pretensión de “estado socialista de derecho”. Conversaremos sobre este acontecimiento, sobre las cuestiones de libertad de expresión y sobre cómo podría expresarse el soberano, si tiene de antemano las palabras bloqueadas…

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