Mariposas, Huracanes y el Acuerdo de París

No todo se resume al batir de alas de una mariposa. La realidad de los problemas medioambientales que nos afectan hoy tienen una explicación y una respuesta científica, pero para resolverlos también debemos tener una explicación política, dónde se nos diga el papel que jugamos como ciudadanos y las medidas a tomar individualmente. Así como una  una respuesta política, donde nuestros gobernantes tomen los pasos necesarios para contrarrestar el cambio climático, 

 

Robert Redford, que interpreta a Jack Weil en la película “Habana” (1990), le dice a Lena Olin, que “una mariposa puede batir sus alas sobre una flor en China y causar un huracán en el Caribe”.  Sin lugar a dudas, la cultura popular ha tratado de dar una explicación simplista aunque verdaderamente motivante, a un asunto mucho más complejo.

Una frase similar, y que, no solo tuvo el consabido “gancho” sino que acuñó lo que hoy se conoce como el Efecto Mariposa, fue la que dijo Edward Lorenz en una reunión de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia que tuvo lugar  hace más de 45 años: “¿El aleteo de una mariposa en Brasil desencadena un tornado en Texas? 

Lorenz, un profesor de Meteorología del Instituto de Tecnología de Massachusetts, que desarrolló este nuevo concepto, quiso transmitir la idea de que algunos sistemas dinámicos complejos son impredecibles, porque pequeñas variaciones en las condiciones iniciales podrían provocar efectos muy diferentes en los resultados. Esta idea se convirtió en la base de muchos modelos matemáticos que conforman la Teoría del Caos, aplicados en muchos escenarios desde su introducción.

La visión de Lorenz se contrapone a la idea de Sir Isaac Newton de que la naturaleza es un sistema mecánico totalmente predecible. El efecto mariposa, aunque metafórico, es real en el sentido de que pequeños cambios a pequeña escala pueden cambiar el clima para siempre.

Y el resultado de estos pequeños cambios tienen un nombre en la Meteorología actual, Efecto Invernadero que es un proceso en el que la radiación térmica emitida por la superficie terrestre es absorbida en la atmósfera por los llamados gases de efecto invernadero (principalmente CO2) y es irradiada. Como parte de esta radiación es devuelta hacia la superficie terrestre y la atmósfera inferior y ello resulta en un incremento de la temperatura del planeta.

El efecto invernadero natural de la Tierra hace posible la vida como la conocemos…, sin embargo, las actividades humanas, principalmente la quema de combustibles fósiles y la deforestación, han intensificado el fenómeno natural, causando el Calentamiento Global. Así, todos somos responsables y todos tenemos nuestro papel a jugar en este asunto.

Los huracanes dispersan el calor en demasía de los trópicos y lo envían a zonas más frías. Son un mecanismo natural, pero el número de huracanes no sólo ha ido aumentando en las últimas temporadas sino que cada vez son  más devastadores, ya que, debido al calentamiento global, las aguas del océano están mucho más calientes.

Otras consecuencias del cambio climático, serían: derretimiento de los glaciares, de los casquetes polares y del permafrost, aumento del nivel del mar, cambios sustanciales en la disponibilidad de agua para beber y para riego, cambios en los patrones de circulación del agua en los océanos. Algunas enfermedades se extenderán y aparecerán algunas nuevas, mientras que muchas especies correrán peligro de extinción por daño a los ecosistemas.

China y Estados Unidos son los principales contaminadores a nivel mundial. Ambos firmaron el Acuerdo de París. Y… qué es este acuerdo?

El Acuerdo de París es el primer acuerdo jurídico y global sobre el cambio climático, que marcó pautas para minimizarlo, limitando el calentamiento global a muy por debajo de 2 ° C y prestando  ayuda a algunos países en este esfuerzo

La UE ratificó formalmente el acuerdo el 5 de octubre de 2016, lo que permitió su entrada en vigor el 4 de noviembre de 2016. Para que el acuerdo entre en vigor, al menos 55 países que representan el 55% de las emisiones globales tuvieron que ratificarlo. Y bajo el mismo, a través de un sólido sistema de transparencia y rendición de cuentas, se siguen las medidas acordadas, así como los asuntos presupuestarios. Barack Obama y John Kerry, entonces Secretario de Estado, firmó este acuerdo.

No obstante, el Presidente saliente, Donald Trump, no ratificó el acuerdo de París, argumentando que “este acuerdo pone en desventaja a Estados Unidos en beneficio exclusivo de otros países”, como si los problemas globales no fueran precisamente eso, globales, y como si no compartiéramos la atmósfera y los océanos. De esta forma pone en riesgo el futuro de las generaciones por venir.

Nuestras esperanzas en materia de cambio climático descansan ahora en que nuestro Presidente electo, Joe Biden, retomará el legado de Al Gore, John Kerry y Barack Obama y ratificará el tan necesario Acuerdo de París. En noviembre 23, El presidente electo Joe Biden anunció que Kerry se desempeñará como Enviado Presidencial Especial de Estados Unidos para el Clima en la administración Biden.

 

Referencias

Efectos del calentamiento global. (2010, September 5). 

             National Geographic. https://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente/efectos-del-calentamiento-global

Paris Agreement. (2019, November 15). Climate Action – European Commission. https://ec.europa.eu/clima/policies/international/negotiations/paris_en

Vernon, J. L. (2017). Understanding the butterfly effect. American Scientist105(3), 130. https://doi.org/10.1511/2017.126.130

 

 

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