La tarde de los padres sin domicilio en San Isidro

La detención de Carlos Manuel Alvarez por un agente de civil, que no mostró identificación, ni orden de arresto, fue un acontecimiento estremecedor; pero todavía más, lo fue ver a unos padres exigiendo libertad para su hijo, en la misma cara de quien lo conducía a un paradero sin esclarecer.

 

Ayer en la tarde fue detenido el periodista Carlos Manuel Alvarez frente a su casa, en Cuba (si acaso puede llamársele detención…). Carlos Manuel es uno de los manifestantes que fueron arrestados en Damas 955, la vivienda que sirve como sede del Movimiento San Isidro. 

Esto sucedió luego de que Carlos Manuel se solidarizara con amigos suyos tales como Luis Manuel Otero Alcántara y Maikel Castillo, quienes apenas dos semanas antes, hacían huelga de hambre y sed, exigiendo la liberación de Denis Solís. 

La razón que fue esgrimida para el arresto, es que Carlos Manuel, recién llegado a la isla desde los Estados Unidos, podía ser portador de la COVID19 y, por lo tanto, estaba esparciendo una enfermedad contagiosa. Anteriormente, Carlos Manuel se había negado a acompañar fuera de la vivienda a tres personas que se identificaron como autoridades sanitarias y que se disponían a realizarle un examen PCR.

A ninguna de las otras personas que también fueron detenidas junto a Carlos Manuel en el barrio de San Isidro, durante esa noche, se les acabó realizando el examen de la COVID19. Tampoco Carlos Manuel resultó ser positivo a la enfermedad. Lo que sí ha tenido que sufrir,  luego de ser puesto en libertad al siguiente día de la redada nocturna, es una especie de arresto domiciliario. Por dos semanas, un presunto agente de la seguridad del estado se ha mantenido frente a su casa, impidiéndole abandonar la vivienda. 

El arresto domiciliario no fue sólo en el caso de Carlos Manuel, también otros participantes de aquella escena en San Isidro, varios de sus simpatizantes, e incluso personas que estuvieron vinculadas a la manifestación a las puertas del Ministerio de Cultura, han sido impedidos de moverse libremente o de abandonar sus casas. Esta tarde, varios de ellos declararon que saldrían, a pesar de las advertencias, a menos que las autoridades cubanas admitieran y mostraran un proceso legal contra cada uno de ellos.

La falta de identificación de la persona que le impide el paso a  Carlos Manuel, así como que haya también aparecido un individuo para grabar el acontecimiento, incluso un minivan enseguida llega disponible para transportar al “detenido”. Y todo sin una orden apropiada que mostrar, lo cual ha sido, con toda honestidad… un episodio estremecedor.

Pero nada, absolutamente nada, es comparable con el ruego de los padres de Carlos Manuel… La voces y los cuerpos de unos padres que intentan impedir que un agente sin identificar fuerce a su hijo lejos de ellos y le prive de libertad, a pesar de una promesa de última hora de dejarles saber dónde estaría…. 

Es el mismo tono y la gestualidad que podría reconocer en mis propios padres, en los padres de mis amigos y de mis vecinos, en las personas generosas y sencillas que han siempre tratado de contribuir a un país que cada vez cuenta con menos para ofrecerles.

Y son estas mismas personas, quienes han visto a sus hijos marcharse

Y también estas mismas personas, quienes ahora lo tienen de regreso, pero muy brevemente y sólo para ser conducido por un agente, sin identificar y sin una orden judicial, por motivos de opinión y conciencia. 

Si la seguridad del estado piensa que esto es un método de contención, debería pensar en cuántos padres no estarán dispuestos a reclamar el derecho de sus hijos, incluso mucho, mucho más, de lo que estuvieron dispuestos a reclamar los suyos propios.

 

Nota: En la noche, Carlos Manuel Alvarez compartía en sus redes sociales que había sido liberado y le habían dicho que no habría más vigilancia sobre él.

 

Puede ver el video en vivo transmitido por Cibercuba aquí:

https://fb.watch/2nWIWAzWIi/

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