La guerra contra los medios independientes y cómo a pocos parece importarle…

En un video transmitido ayer por medios oficiales cubanos, se acusaba a medios independientes de ser “medios subversivos”, puesto que reciben financiamiento del extranjero. No hubo mención de que también instituciones afines al gobierno reciben dinero del extranjero. La reacción de las personas que fueron caracterizadas en ese video, no pareció ser que lo tomaran muy en serio, aunque históricamente los medios cubanos no han ofrecido derecho a réplica. La guerra iniciada contra estas publicaciones, que hasta ahora habían sido toleradas, puede ser producto de la amplificación de lo sucedido con el Movimiento San Isidro y con el 27N. En mi criterio, el único mensaje efectivo para contrarrestar a los críticos del gobierno, en lugar de demonizarlos, sería mejorar las condiciones de vida de los cubanos y que eso se transforme en la noticia.

 

Micro fragmentos elegidos de interrogatorios grabados, selección de parlamentos sin el contexto en que fueron dichos; incluso, parece que hasta utilizaron cámaras ocultas en reuniones de trabajo. Todo al mejor estilo “thriller político”, donde la mala calidad de la imagen refuerza la idea de que se está presenciando un crimen. Esto fue un reportaje de casi veinte minutos que transmite Las Razones de Cuba en vivo y en su página de facebook, con un encabezado titulado: Medios “independientes” financiados por el Gobierno de los Estados Unidos; además de un material similar transmitido por el Noticiero Nacional de la Televisión Cubana, en su emisión estelar.

Como parte de lo que hoy luce ser una campaña, el gobierno cubano parece afirmar que: quien no está conmigo (y en mis términos)…, es mi enemigo. Según uno de los participantes revolucionarios en el video, todo “centro” político no es más que una manera de negar la revolución por otro medios. ¿Entonces…, esto significa que la única opinión legítima es la “revolucionaria”, cualquier cosa que eso signifique…? 

En el reportaje son presentados 14ymedio, Cubanet, Cibercuba, Diario de Cuba, El Toque, Tremenda Nota, entre varios otros medios independientes, como “medios subversivos”. Muchos de estos medios tienen líneas editoriales muy distintas y podemos decir que hasta opuestas. 

Es imposible comparar a “Hola Otaola” con “El Toque”, por decirlo de esta manera: yo escribí un artículo publicado en el segundo, criticando directamente al primero. Ni El Toque, ni la CIA, ni la inspiración divina, me dijeron qué debía poner yo en ese texto; de hecho, muchos de los influencers identificados como de derecha, han atacado sin piedad a El Toque. Por su parte, Las Razones de Cuba tuvo mucho más espacio para José Jasán Nieves Cárdenas, director de la publicación independiente, que el tiempo dedicado a todos los influencers pro-aislacionismo. 

¿Por qué ahora…? Estos medios han existido por años y han dado cierta impresión de libertad de prensa bajo circunstancias controladas. Al menos, no se han combatido de manera tan definitiva… y tal vez la razón caiga de la mata, pero en mi criterio hay una sola conclusión: el Movimiento San Isidro y el 27N. 

Sin el alcance de los medios alternativos, el episodio de lo acontecido en Damas 955 raramente habría alcanzado la relevancia que tuvo. Incluso los miembros del 27N solicitaron que los medios alternativos participaran en las reuniones con los funcionarios del MINCULT. 

El ataque a estos medios proviene de sus fuentes de financiación, pero coincidentemente, varias instituciones vinculadas al gobierno revolucionario se han beneficiado de algunas de esas mismas fuentes de dinero para su proyectos. El problema es que nadie que viva en democracia y observe este reportaje, puede sentir la menor incomodidad: la gente es libre de abrir sus propios medios, canales, blogs, publicaciones, así lo estime necesario. Es un derecho protegido constitucionalmente. Los mensajes se combaten con otros mensajes superiores, atacar al mensajero es siempre dar un golpe bajo y que hasta puede ser demandable en muchos otros países democráticos. Por su parte, los ciudadanos cubanos caracterizados en el NTV como participantes de “medios subversivos”, ni siquiera tendrán derecho a réplica.

Por otro lado, NO toda opinión crítica puede ser atribuída al “cambio de régimen” estadounidense. Aunque esto les sea efectivo para disuadir a muchos quienes viven en Cuba de que no se involucren con los medios independientes (aunque ya no estoy tan seguro que lo consigan…), al menos, para la opinión internacional, será un paso en retroceso para una Cuba que se presenta en evolución.

Trump se habría chupado los dedos si pudiera haber llamado, prácticamente, a todas las principales cadenas televisivas de los Estados Unidos como “subversivas”; por ser críticas con él, por aquello de querer “subvertir” su poder a través de unas elecciones libres y sin que estas pudieran responder. Por supuesto que ningún gobierno quiere ser “subvertido” por sus adversarios políticos, pero eso precisamente es lo que hacen las elecciones y los debates públicos, validan o no los cambios a los que aspira la ciudadanía. Los políticos no pueden ser quienes “escojan” a sus ciudadanos, sino todo lo contrario.

Lo más curioso ha sido la reacción de varios de los jóvenes presentados en el reportaje, casi ninguno lo tomó en serio, según sus publicaciones en redes sociales, alguno hasta se alegró de la publicidad. En las redes se comparten también felicitaciones por haber ganado el honor de estar en ese segmento acusador. Mientras tanto, la autocrítica del sistema parece ser demasiado tímida y la ley de empresas es una prioridad para el “2022”. 

Mejorar las condiciones de vida de los cubanos habría sido un mucho mejor mensaje, que demonizar a los críticos de la situación actual.

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